A Michaelito lo invitaron a grabar una lección de inglés para un examen que tomarán los niños de primaria en Tianjin. Tal vez también en el resto de China, pero Andreína estaba echando jareta y no escuché lo que dijo la señora de la casa editorial.
En cualquier caso, pasamos una hora en una sala de grabación, con Michael y una ex alumna mía felizmente repitiendo sencillas frases y hasta cantando en rap. Al final les pagaron a cada uno 400 RMB* y gustaron tanto que los invitaron a regresar a grabar en dos semanas.
* Es un realero.